¿Llevas años prometiéndote a ti mismo en Enero apuntarte al gimnasio para perder peso, mejorar tu condición física, o simplemente sentirte mejor y no lo consigues? Es hora de cambiar de hábitos para cambiar de resultados.

“Locura es hacer la misma cosa una y otra vez esperando obtener diferentes resultados” A. Einstein

Es hora de cambiar de hábitos para cambiar de resultados, haz cosas diferentes para que sucedan cosas diferentes.

Es muy frecuente que empecemos cualquier nuevo proyecto con ilusión y energía, porque los retos nos motivan a todos y más si son los nuevos propósitos del nuevo año. Pareciera que el 31 de Diciembre se formatea nuestro cuerpo y mente para dar paso a un nuevo comienzo de cero el 1 de Enero. No importa que nos pasemos tres semanas comiendo y bebiendo sin parar, el día 1 de Enero automáticamente florecen las buenas intenciones y empiezan a taladrar nuestras cabezas frases como “ quiero perder 5 kg”, “me quiero quitar la barriga”, “mañana empiezo la dieta”, “voy a apuntarme al gimnasio”, tengo que empezar la operación bikini”. Evidentemente no funcionan así las cosas porque cualquier cambio requiere tiempo,  pero no es una mala filosofía ya que después de todo…algún día hay que empezar. La clave…cambiar de hábitos!

¿Cómo alcanzar tus propósitos de 2018?

Si uno de tus propósitos para el año que comienza está relacionado con mejorar tu salud ya sea haciendo más actividad física y/o comiendo mejor, hoy vamos a ayudarte con eso!

Sean cuales sean tus objetivos lo primero que te recomendamos es que los analices detenidamente para saber si realmente son alcanzables y reales o no.  Antes de esforzarte por lograr aquello que tanto deseas es importante analizar muy bien qué te propones para luego ver cómo lo consigues.

  • Objetivos específicos: debes plantear un propósito u objetivo claro y concreto, si puedes escribirlo en un cuaderno o en un trozo de papel que tengas siempre a tu alcance es mucho mejor. Debes tener claro qué quieres lograr así dirigirás todos tus esfuerzo y atención a él.
  • Objetivos medibles: para saber si estás en el camino correcto es importante que puedas medir tu evolución. Por ejemplo: si tu objetivo es reducir el consumo de productos procesados o aumentar el consumo de frutas/verduras, es interesante que lleves un registro diario de aquello que comías antes y lo que comes cada semana
  • Objetivos alcanzables: nuestros nuevos propósitos deben ser lo más realistas posibles. No podemos plantearnos perder 10 kilos de golpe y porrazo si hace años que no nos cuidamos. Debemos empezar por 3-4 kilos por ejemplo o simplemente proponernos hacer actividad física 2-3 días por semana en lugar de apuntarnos al gimnasio y pretender ir todos los días.

Es cierto que los objetivos deben suponer un desafío o reto para sentirnos motivados pero si nos pasamos de optimistas lo más seguro es que fracasemos.

  • Objetivos relevantes: sé valiente y establece objetivos que para ti sean importantes, significativos o necesarios. Algo por lo que valdría la pena esforzarse 🙂
  • Objetivos con fecha límite: de nada sirve proponernos perder 10 kilos, o mejorar nuestra alimentación, o correr un medio maratón si no nos ponemos una fecha tope, algo que nos empuje a seguir adelante cada día y no bajar los brazos..porque en definitiva un poco de presión nos viene bien a todos para centrarnos.

Es necesario que después de todo lo que acabamos de comentar , vuelvas a revisar tus objetivos para que los puedas modificar, ratificar o reformular enteros 😛

Con tu/s propósito/s en mente claros…nos podremos manos a la obra!

¿Cómo cambiar de hábitos para cambiar de resultados?

Si has leído hasta aquí es porque has intentado de mil maneras años tras año perder peso o mejorar tu condición física y no lo has logrado así que vamos a darte una serie de consejos y pautas para que esta vez ¡sí lo consigas!

Nosotros en Training-Planet creemos que pequeños cambios en el día a día, en las actividades más simples es lo que te acerca a conseguir grandes cosas, es lo que se conoce como “the compound effect” o efecto compuesto (un libro excelente de Darren Hardy por cierto. Puedes descargarlo aquí )

Se trata de sumar pequeñas victorias para ganar la batalla contra los malos hábitos adquiridos durante muchos años. No será tarea fácil pero sin duda vale la pena al menos intentarlo.

Si tu propósito para 2018 es adelgazar no hagas dieta, cambia tu forma de comer para siempre.

Para eso te proponemos una serie de cambios en tu alimentación:

  1. Reduce el consumo de harinas. No hace falta que las elimines por completo de tu dieta , pero sí que reduzcas las cantidades y cuando las ingieras elijas las opciones de mayor calidad: harinas integrales, pan de masa madre, etc.
  2. Elimina el azúcar añadido o al menos empieza por reducirlo, verás que rápidamente te acostumbras y descubres nuevos sabores en los platos de siempre. Por ejemplo: usa sacarina en vez de azúcar, si ya pones sacarina procura endulzar con miel o canela.
  3. Lee las etiquetas: fundamental que compres la menor cantidad posible de productos empaquetados ya que los mejores alimentos vienen en formato natural (frutas, verduras, hortalizas, legumbres, etc). Y cuando compres algún producto envasado asegúrate de que los ingredientes que lleve sean realmente lo que quieras comprar: sin azúcar ni sal añadido, pocos o ningún conservante/colorante, etc.
  4. Elige comida real: muy relacionado con el punto anterior. Compra comida en su estado natural, cuanto más manipulada/procesada mucho mejor: carne, pescado, pollo, huevos, cereales, frutos secos, frutas y verduras, etc.
  5. Reduce o incluso diría elimina los refrescos, bebidas alcohólicas y/o azucaradas: por un lado aportan calorías vacías y gas, por otro alteran seriamente tu capacidad para percibir sabores y sentir saciedad. ¡Prioriza el agua como tu bebida de cabecera!

Propuesta para cambiar de hábitos

Son muchos cambios juntos ¿verdad? Tenemos la solución.

En Training-Planet estamos trabajando con 6 valientes que se someten a 6 semanas de nuevas propuestas para cambiar sus estilos de vida y la verdad que los resultados están siendo muy positivos. Se trata de afrontar cada semana un cambio de hábito. Durante 7 días debes centrarte y poner toda tu atención en un aspecto de tu alimentación, por ejemplo no comer harinas, o reducir el consumo de azúcar, etc. Cuando termines la semana podrás decidir si mantienes ese cambio o no, pero sea como sea ya habrás conseguido una pequeña victoria! ya estás aprendiendo a controlar tus conductas y mejorando tu relación con la comida. Bravo!!

Consejos que te ayudarán  si tu propósito es adelgazar en 2018!

Además de cuidar la alimentación, un propósito muy frecuente es apuntarse al gimnasio o hacer más deporte año tras año. Vamos a ver cómo cambiar de hábitos para cambiar de resultados!

Obviamente el protocolo SMART que comentamos anteriormente para plantearte los objetivos se aplica también aquí.

A la hora de incorporar el deporte a tu vida diaria debes tener en cuenta lo siguiente:

  • Varía tu entrenamientos, huye del aburrimiento. Las clases dirigidas con grupos reducidos donde te sientas a gusto son una buena opción.
  • Pide ayuda a un profesional para planificar tu entrenamiento de la manera más eficaz posible. Si malgastas tu energía entrenando sin objetivos claros o imitando lo que hacen amigos o colegas, lo más probable es que no veas resultados y pronto te desmotivarás.
  • Si quieres adelgazar entrena la fuerza. Olvídate de las sesiones interminables de ejercicios aeróbicos (comunmente llamados “cardio”). Tu objetivos principal ha de ser aumentar la masa muscular para incrementar la quema de calorías en cada sesión.
  • No te centres en ejercicios localizados porque por mucho que lo intentes la grasa no se elimina selectivamente. Es mucho más efectivo realizar ejercicios que impliquen grandes masas musculares ya que el consumo de calorías es mayor, y si son ejercicios con peso libre mejor aún! Por ejemplo remos, sentadillas, zancadas, peso muerto, press banca.
  • Cuando entrenes, entrena! Deja el móvil en la taquilla y céntrate en lo que estás haciendo. Entrenarás mejor y más rápido sin duda.
  • Introduce sesiones de entrenamiento de alta intensidad tipo HIIT y al terminar continua con ejercicios de baja intensidad (LIIS) como bicicleta, andar o remar durante 20-30 minutos más.
  • Si bien lo ideal sería que hicieras algún tipo de actividad física a diario, no puedes pasar de 0 a 100 en un momento porque sólo conseguirás aumentar el estrés y la frustración. Empieza por ponerte como objetivo hacer deporte 2 días por semana como mínimo.

 

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