Más del 80% de la población sufre dolores de espalda que le impiden desarrollar sus actividades cotidianas. La mayoría de esos problemas podrían solucionarse y prevenirse si aprendemos cómo cuidar la postura en el trabajo y en nuestras actividades cotidianas. Te enseñamos a hacerlo!

 

La higiene postural, es la forma o posición en la que nos colocamos para realizar una determinada  acción evitando molestias y previniendo futuras lesiones en su gran mayoría en la columna vertebral.  Debemos tener especial cuidado a la hora de realizar actividades de nuestra vida cotidiana tan simples como son el levantamiento de objetos, el sentarse, acostarse, o acciones tan simples como es atarse los zapatos…Veamos cómo cuidar la postura en aquellas acciones que normalmente pasamos por alto.

¿Qué precauciones debe tener para cuidar la postura ?

Es importante que sepamos cómo cuidar la postura en las acciones más sencillas de nuestro día a día ya que son las que realizamos con más frecuencia. Vamos a verlas:

  • Al acostarse
  1. Procurar no permanecer demasiado tiempo boca abajo, dado que ejercemos mayor presión sobre el corazón y nos cuesta más respirar.
  2. Siempre que podamos debemos adoptar una postura boca arriba o lateralizada, ya que estas no fuerzan nuestra columna y no intervienen en nuestra respiración.
  • Al sentarse
  1. Asegurarnos que nuestros pies están en contacto con el suelo
  2. Mantener una triple flexión de tobillo, rodilla y cadera de unos 90 grados.
  3. Procurar que el respaldo se adapte a la curvatura de nuestra espalda.
  • En el trabajo (delante del ordenador)
  1. Mantener una separación de casi medio metro entre nuestros ojos y la pantalla,
  2. Realizar descansos tanto para nuestros ojos como para nuestro cuerpo cada 50 min
  3. Realizar unos pequeños estiramientos y levantándonos del asiento.
  4. En el caso de que estemos escribiendo a mano o precisemos de otros materiales estos deberán estar al alcance del brazo evitando giros y extensiones excesivas del tronco.
  • Levantar objetos/ Atarse el calzado

Debemos ser conscientes del enorme daño que provocamos a nuestras lumbares cada vez que inclinamos el tronco para atarnos el calzado, o en busca de algún objeto que hay en el suelo añadiendo en este caso además la carga del mismo.

Por ello lo que debemos hacer, no es inclinarnos, sino agacharnos, doblar nuestras rodillas y bajar hasta el objeto.

 

Incorpora estos “trucos” sobre cómo cuidar la postura en tu vida diaria, tu espalda te lo agradecerá!

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