¿La fruta por la noche engorda? ¿es posible adelgazar sin hacer cardio? ¿si sudo mucho adelgazo? Estos son ejemplos de algunos de los mitos más extendidos en el mundo del fitness ¿Los has oído alguna vez?

A lo largo de la historia se ha extendido una gran cantidad de mitos acerca del entrenamiento, la salud y del mundo del fitness.

Gran parte de la culpa la tienen los gurús de moda e influencers que no tienen la formación adecuada o la ética suficiente para rechazar “patrocinadores”.  Pero la otra parte de la culpa es de quienes buscan resultados fáciles y sin esfuerzo.

Hoy trataremos de destapar 4 de los mitos más extendidos en el mundo del fitness

¿te sorprenderá alguno de ellos?

Vamos a verlo.

El agua con azúcar quita las agujetas

Siempre se ha dicho que el agua con azúcar es el antídoto por excelencia para disminuir las agujetas tras el ejercicio. Lo cierto es que esta teoría no tiene ninguna base científica.

A día de hoy, la teoría más aceptada dice que las agujetas son un proceso relacionado con el daño muscular que ha sufrido nuestro músculo tras el ejercicio. Nuestro cuerpo se enfrenta a un ejercicio extenuante, se fatiga y el músculo sufre micro roturas. Este deterioro en el tejido muscular produce el dolor característico que llamamos “agujetas”.

¿Cómo podemos reducirlo o acabar con él?

La lógica ya nos dice que el agua con azúcar no va a ser capaz de regenerar un tejido, pero sí que existe una forma de disminuir el daño, y es simplemente dejando que actúen nuestros procesos de regeneración naturales a nuestro favor.

Si nosotros realizamos un entrenamiento de pierna, es probable que al día siguiente tengamos agujetas en la zona trabajada.

¿Cómo hacemos para acelerar la reparación del músculo?

La respuesta es muy sencilla, TRABAJA ESA MISMA MUSCULATURA DE NUEVO, PERO A MENOR INTENSIDAD. Una opción muy razonable podría ser salir a dar un paseo, subir y bajar escaleras, o incluso un trabajo liviano de ejercicios de pierna con tu propio peso.

Este trabajo hará que tu cuerpo mande sangre a la zona dañada, y él mismo se encargará de reparar lo antes posible el tejido dañado y disminuir la percepción de dolor.

Olvídate del agua con azúcar y no pares de moverte, pues ésta es la auténtica medicina.

“Cuanto más sudo, más grasa quemo”

Uno de nuestros favoritos por lo frecuente que es ver gente en los gimnasios abrigada hasta las cejas con el objetivo de sudar más.

¡Uno de los grandes entre los mitos más extendidos en el mundo del fitness!

Se ha ideado todo tipo de artimañas para conseguir este efecto, desde celos antitranspirables hasta chubasqueros…pasando aunque no lo crean por papel film de cocina e incluso bolsas de la compra. Lo cierto es que esto perjudica más que ayuda.

Cuando sudamos, estamos reaccionando ante la alta temperatura de nuestro cuerpo, y esto provoca que perdamos agua + sales minerales (sudor).  Pero la quema de grasas es un proceso metabólico que va por otro lado.

Nuestro cuerpo constantemente está quemando calorías para subsistir, y no estamos sudando en todo momento.

Además, el proceso de quema de grasas es más efectivo cuando estamos correctamente hidratados, por tanto el hecho de sudar más va a producirnos el efecto contrario. Por tanto, si quieres quemar más grasa asegúrate de entrenar con ropa transpirable, una botella de agua, y si sudas, que sea por la intensidad del ejercicio y no por tu ropa deportiva.

“La fruta engorda a partir de las 18:00” 

Este es uno de los mitos más potentes, porque todavía hay profesionales incluso que lo predican. Lo ubicamos sin duda en el top 5 de los mitos más extendidos en el mundo del fitness.

Poco a poco iremos destapando muchos más mitos pero este merece estar en el podio 🙂

Ante todo debemos saber que no hay ningún alimento que engorde más a partir de cierta hora, pues nuestro cuerpo funciona por el cómputo total de calorías que se ingieren en un día. Es decir, si te comes una manzana por la mañana, ésta va a tener las mismas caloría que por la noche, por tanto, no va a hacerte engordar más.

Esta creencia surgió junto a otros mitos de la nutrición y el fitness como el famoso dicho “desayuna como un rey, come como un príncipe y cena como un mendigo”. Pues estos refranes dan a entender que lo que comes por la noche para a nuestras reservas de grasa, y no tiene por qué ser así.

¿Cómo engordamos?

Nuestro cuerpo es capaz de quemar un número determinado de calorías, esto, sumado a la actividad de nuestro día y el efecto térmico de los alimentos que ingerimos generará una suma total de calorías. P.E. 2.500 kcal.

Si comemos más calorías de las que quemamos, engordamos. Si comemos menos calorías de las que quemamos, adelgazamos. Por lo tanto, ¿qué sentido tiene decir que nos va a engordar más la fruta de noche que de día? Obviamente, el balance calórico NO es lo único importante en la nutrición, y a nivel hormonal sí que va a haber diferencias dependiendo de cuando comamos determinados alimentos.

Debemos saber que es la suma de circunstancias, y no una sola la que causará el temido proceso de ganar peso (aumentar la masa grasa).

“Si no tengo agujetas, no he entrenado bien ” 

¡Cuánto daño ha hecho el clásico “no pain no gain”!

 

Entrenar hasta el fallo y llegar a intensidades tan altas que no podamos ni movernos al día siguiente no es exactamente necesario ni deseable cuando hablamos de salud.

Debemos entender que las agujetas son un proceso de alarma de nuestro tejido muscular porque hemos realizado un ejercicio que no solíamos hacer o a una intensidad a la que no estábamos acostumbrados. Es por ello tan frecuente tener agujetas la primera semana que empezamos en el gimnasio ¿ Os ha pasado?

A medida que mantenemos el hábito de entrenar, las agujetas disminuirán, pero eso no quiere decir que no estamos mejorando, simplemente nos indicará que el músculo está sufriendo un daño menor.

Por tanto, entrena fuerte, sí, pero no siempre. Y sobretodo, no te guíes por las agujetas, no son un indicativo fiable.

Esperamos que os haya servido de ayuda, muy pronto volveremos con nuevos mitos que destapar.

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